La comunidad LGBTI ha ido escalando con fuerza en cuanto a sus derechos se refiera y lo relacionado con la paternidad está incluido.

Una pareja en Brasil compartió con las redes sociales la hermosa experiencia del nacimiento de su primera hija, más allá de cualquier perjuicio.

Todas las parejas merecen el derecho de tener una familia

Rodrigo Brayan da Silva, de 33 años y Ellen Carine da Silva Maciel, de 25 forman una feliz pareja trans, se conocieron hace un año y cuatro meses a través de las redes sociales y desde el primer momento hubo una conexión especial entre ellos que los llevó a tomar la decisión de comenzar a vivir juntos hasta la fecha.

Recién comenzada su relación plantearon el punto de tener hijos y ambos estaban totalmente de acuerdo, nada les impediría hacer realidad ese gran sueño. A pesar de que Rodrigo estaba en pleno proceso de cambio de género se embarazó y todo se desenvolvió con normalidad, pero la niña se adelantó a la fecha esperada.

“Tenía 39 semanas y debía nacer el día 12. Nos tomó por sorpresa cuando llegamos al hospital y descubrimos que la bolsa se había reventado. Era necesario tomar medicación para inducir el parto y empezaron las contracciones”, explicó Ellen.




El 06 de junio Rodrigo ingresó al hospital Universitario Clemente Faria en la ciudad de Montes Claros en Minas Gerais, Brasil y nació Izabella Victoria con un peso de 3.1 kilogramos, estaba en excelentes condiciones. El padre primerizo se portó a la altura y puso todo de su parte para facilitar el trabajo de parto.

“Mantuve la calma todo el tiempo, solo cerré los ojos y le pedí a Dios que lo superara. Poder abrazarla por primera vez fue un alivio, porque todo salió bien y pude ver a mi hija. Ahora solo pensamos en irnos a casa y darle mucho cariño y atención”, dijo Rodrigo.

Cuando los médicos cortaron el cordón umbilical se la dieron por una hora a Ellen, quien la tuvo todo ese tiempo. Al parecer la paternidad les ha sentado de maravillas y desean repetir la experiencia, los dos son hijos únicos y siempre desearon tener un hermano, ya se han hecho la promesa de esperar solo un año para traer a su hija el hermanito.

“Quería ser el padre que nunca tuve para mi hijo. Sé que es difícil criar a un hijo, pero también sé lo que es ser hijo único, siempre me he sentido muy solo. Tendremos otro pronto, a finales de este año. Volvería a pasar por todo esto”, agregó el feliz padre.

La pareja siente que están viviendo un sueño que se convirtió en realidad y por eso no quieren perder ni un instante, disfrutan cada experiencia de su tan ansiada paternidad mientras lavan pañales, bañan y alimentan a la niña. Ellen no deja de tenerla cerca para sentirla como la madre que es.

Este caso es un recordatorio de que el amor a los hijos trasciende por encima de los géneros de las personas aunque ha recibido muchos comentarios negativos. Compártelo.

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