Angustia, miedo, dolor y una intensa inquietud se han apoderado en las últimas horas de los habitantes de la Ciudad de México, y del mundo en solidaridad con las víctimas del terrible accidente ocasionado por el desplome de un tren perteneciente a la Línea 12 del Metro hacia la avenida Tláhuac.

Al menos 25 muertos se cuentan hasta ahora, y cientos de familiares que acudieron al lugar de los hechos para tratar de obtener algún tipo de información acerca del destino de sus seres queridos. Otros, invaden las salas de emergencias de las decenas de hospitales que han sido habilitados para recibir a los pacientes.

Se trata de la mayor tragedia acaecida en la ciudad azteca desde el terremoto de 2017, en uno de los medios de transporte más transitados del planeta. Las imágenes captadas por un grupo de vecinos de la zona, muestran a un grupo de voluntarios abriendo con sus manos las puertas del vagón.

Rómpelo con algo, wey”, gritaba un hombre que grababa mientras forzaban la puerta para tratar de sacar a los heridos.

Por su parte, los familiares continuaban buscando en medio de la oscuridad de la noche y a la luz del sol en el lugar del incidente, tratando de averiguar el paradero de sus allegados.

 

Mientras tanto, una joven de 21 años y vecina de la zona de Tláhuac e Iztapalapa, identificada como Esmeralda Serrano, salía cojeando del perímetro policial con una venda en el muslo derecho, sangrante:

Yo pasaba por allí. Venía de casa de unos amigos, iba a casa de mi mamá y me cayó encima una piedra bastante grande. Me hizo un hoyo en la pierna”, contó asustada.

Otro caso aún más doloroso fue el de José Juan Galindo Soto y su esposa Evelyn, quienes esa misma noche fatídica regresaban a su casa del dentista. El vagón del metro los aplastó.

 

La pareja iba a bordo de su auto Sentra color vino tinto en lo que sería su último viaje juntos sobre la avenida Tláhuac. Evelyn logró ser rescatada con vida, pero, su esposo no corrió la misma suerte.

Marisol Tapia, de 28 años, busca desesperadamente entre las ruinas a su esposo y a su hijo de 13 años, Rigoberto Quiroz García y Brandon Jovani, respectivamente. Nadie sabe qué les ocurrió.

Recientemente informaron que el cuerpo del menor fue hallado sin vida después de que su madre sufriera horas de angustia en la búsqueda. Ella suplicaba que le permitieran ver la lista de fallecidos con el temor de encontrar allí el nombre de su hijo.

A pesar del dolor, quería salir de la incertidumbre. «Quiero saber si mi hijo está muerto», dijo la madre.

Lamentablemente se cumplieron los peores presagios sobre el pequeño que no logró sobrevivir al trágico accidente.

«Nada me va a devolver a mi hijo, me lo mataron, pero que quede en la consciencia de las personas y ojalá el karma se los devuelva. Teníamos planes para el 10 de mayo, íbamos a ir a pasear ese día, venía juntando lo del regalo para su mamá. Ahora lo voy a enterrar», dijo Marisol, de 28 años.

 

Valentina también espera que las autoridades hospitalarias actualicen las informaciones, para saber del paradero de su novio, Daniel Hernández, de 27 años, quien volvía de trabajar en el metro.

Aparentemente, pudo descubrir el hospital al que fue trasladado por una fractura abdominal. La gente se encuentra realmente desesperada y frustrada.

Cabe destacar que la Línea 12 del Metroinaugurada en 2012 por el actual canciller de López Obrador, Marcelo Ebrard, entonces dirigente del Partido de la Revolución Democrática, se vio envuelta en un escándalo de corrupción que afectó a más de 30 funcionarios.

En tanto, la bandera mexicana ondeará durante tres días a media asta, para enjugar con su tricolor las lágrimas de desolación de los allegados de las víctimas de una tragedia más, provocada por la indolencia.

No se mitiga el dolor con discursos políticos ni con golpes de pecho. Honor y gloria a las víctimas de un hecho sin igual, que pudo ser evitado. Comparte.

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