Darrin Zammit Lupi, es un fotógrafo de Reuters, que registró en imágenes los últimos meses de vida de su hija Rebecca, que falleció de un raro tipo de cáncer en los huesos a los 15 años.

“A lo largo de mi vida, traté de guiarla y enseñarla, ahora ella está haciendo lo mismo conmigo”, escribió.

El fotógrafo publicó su testimonio y desde entonces ha emocionado a miles de personas alrededor del mundo.

“Hice la primera foto de mi hija Rebecca momentos después de que naciera, el 03 de agosto de 2005. Apenas 15 años después, le hice la última foto tras morir de cáncer”, relató el fotógrafo.

“Soy fotoperiodista. Era natural que documentara cada momento de la hermosa vida de Becs, como mi esposa Marisa y yo la llamábamos. Como cuando tenía dos años y su cara se veía radiante. O la vez que se subió a bailar a un escenario con apenas 12 años, pero desafiando la ley de gravedad con gracia y poesía”, continuó.

También recordó cuando su hija se puso a jugar en un campo de flores silvestres con su perrita Cookie.

“Su sonrisa era tan grande como el cielo”.

Lo más duro para él fue documentar los estragos que causó la enfermedad en el cuerpo de su hija.

“Más difícil, mucho más difícil, fue documentar su enfermedad y muerte por una forma rara y extremadamente agresiva de cáncer de huesos. Mi cámara la retrató sentada en la oscuridad recibiendo fluidos intravenosos después de una sesión de quimioterapia”.

“También la retraté acurrucada junto a su osito de peluche mientras dormía en su habitación del hospital, en medio de una terrible serie de procesos que esperábamos que pudieran salvarla”, agregó el reportero gráfico.

Incluso captó las desoladoras escenas que presenció instantes después del momento de la partida de su hija.

“O justo después del fallecimiento, con su madre llorando sobre su cuerpo. Las pecas en el rostro de Becs eran un símbolo cruel de su juventud y belleza”.

El año pasado, Reuters publicó un reportaje fotográfico de la lucha de la familia contra el cáncer de Becs.

El reportaje concluyó con un momento de esperanza porque Rebecca recibió el alta médica tras un agotador tratamiento.

“En la primera salida de Becs, días después de que saliera del hospital, la llevé a altas horas de la madrugada a la esquina noroeste de la isla, un área relativamente oscura, para que pudiera vislumbrar el cometa Neowise”, escribió Darrin.

“El cometa era difícil de observar a simple vista, pero Becs pudo verlo con ayuda de mi cámara y una lente larga. Y luego vimos una estrella fugaz. Pedimos un deseo: no es difícil adivinar cuál fue”.

Darrin se aferraba a la esperanza, cuando Rebecca recibió el alta médica pensó que había pasado lo peor.

“Qué equivocado estaba. En ese momento no me di cuenta de que el motivo por el que no parecía estar sucediendo nada con relación a un posible tratamiento en Inglaterra era porque los especialistas no creían que tuviera muchas posibilidades, que el cáncer volvería a asomar porque había hecho metástasis cuando fue diagnosticada por primera vez a finales del año 2019”.

El padre contó que lamentablemente era demasiado tarde para su hija cuando detectaron el cáncer.

“Nadie me lo explicó nunca: el día que descubrimos que tenía un dolor considerable, incluso un mes antes, cuando le hicieron la primera radiografía que reveló que tenía un tumor en el hombro, ya era demasiado tarde para ella”.

Habían transcurrido dos meses desde que Rebecca recibió el alta cuando tuvieron que llevarla de nuevo al hospital.

“Era domingo, 27 de septiembre. No lo sabía, pero mi hija estaba viendo a Cookie y a los gatos Zippy y Zorro por última vez. Estaba viendo su dormitorio por última vez. Se iba de casa por última vez. Nunca volvería”, relató Darrin.

El 31 de octubre Rebecca publicó un mensaje en su perfil de Facebook:

“1 año… ha pasado 1 año completo desde que me diagnosticaron un tipo raro de cáncer de huesos llamado sarcoma de Ewings. En ese momento, no pensé que estaría en esta lucha, pero aquí estoy con más quimioterapia y más radioterapia por delante… Honestamente, pensé que ya tendría mi vida de vuelta. Pensé que podría seguir la escuela en línea desde casa como cualquier otro estudiante normal que no va a la escuela. En cambio, me he sentido demasiado mal como para seguir alguna clase… Pensé que había terminado con el tratamiento para siempre. Pero aquí estoy, reviviendo lo que he pasado durante todo el año pasado. Enfadada y asustada, aunque también hay días en los que me siento agradecida por el amor y apoyo que todos me han dado cuando más lo necesitaba.

Nunca podría haber afrontado esta batalla sin mis amigos, mi familia e incluso e incluso algunas personas que no conozco. Así que solo quería decir… GRACIAS”, dice su mensaje.

LA PEOR NOCHE DE SU VIDA

El 03 de enero de 2021 Rebecca falleció mientras recibía el amor de sus padres.

“Mi esposa y yo estábamos con ella. Había estado muy sedada durante la semana anterior, por lo que no sentía dolor ni estaba consciente, según los médicos. Su condición parecía haber caído en picada a altas horas de la noche en la víspera de Navidad. Fue la peor noche de mi vida, la pasamos entera despiertos.

Se encontraba tan mal en Navidad -su día preferido del año- que no esperaba que llegara al final”, escribió Darrin.

Contó que Rebecca se despertó esa noche triste por haberse perdido la Navidad, pero tenían la ilusión de poder celebrarla cuando volviera a casa.

SU ÚLTIMA NAVIDAD

“Mi esposa le prometió que lo haría y ella le respondió: ‘Mamá, no te hagas muchas esperanzas’”.

Durante las dos noches siguientes, ella despertó y pudieron vivir momentos memorables.

“Para sorpresa de sus médicos, pudimos charlas, compartimos momentos inmensamente preciosos. Después de eso, entró en coma profundo y nunca recuperó el conocimiento, pero seguimos hablándole. Le leí mucho. Terminé el libro de Harry Potter que estaba leyendo y comencé el siguiente, le cogí la mano. Dicen que el sentido auditivo es el último que perdemos, era fundamental que siguiera escuchando nuestras voces”, dijo el padre.

La respiración de Rebecca se debilitó, pasando a ser jadeos muy leves que se espaciaron en lapsos de tiempo más largos hasta que su corazón de detuvo.

“Seguí hablando con ella, convencido de que entonces podía oírme y comprenderme mejor que antes, diciéndole que no tuviera miedo. Le dije que seguiría cogiéndole de la mano todo el tiempo que pudiera, pero que ahora encontraría a otros que se la cogerían y que, cuando sintiera que estaba lista, debería ir con ellos. Seguí mirando hacia el techo”.

Darrin miraba al techo porque recordó que quienes han muerto por un instante y son reanimados en el hospital dicen que miraban todo desde arriba. Se preguntaba si su hija estaba confundida o sabía lo que sucedía y tendría paz a pesar de todo.

Un equipo de enfermeras los acompañó en la habitación con un solemne silencio.

La noticia de la muerte de Rebecca causó conmoción, Charles Scicluna, arzobispo de Malta, contactó a los padres para oficiar el funeral.

Un grupo de 180 personas asistió a la iglesia cumpliendo las restricciones de la pandemia, transmitieron en directo la celebración del funeral para que todos pudieran participar.

Los padres de Becs trasladaron su cuerpo a Inglaterra donde fue incinerado.

“A lo largo de mi vida, traté de guiarla y enseñarla, y ahora ella estaba haciendo lo mismo conmigo. No puedo decir si ella percibía este juego (Sky Children of the Light) como una especie de metáfora de su propia vida, incluso aunque fuese en un nivel inconsciente”, dijo Darrin.

El padre confesó que espera que cuando le toque partir al cielo sea su hija quien le coja la mano y lo acompañe a dónde tenga que ir.

Su relato ha conmovido a miles de personas, así como las imágenes que captó de su hija en tan duros momentos. A través de su experiencia, la familia le ofrece una valiosa lección al mundo, no te vayas sin compartirla.

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